Justo como los sintetizadores modulares, las personas tenemos que conectarnos con otras para poder alcanzar diversos objetivos. En este cortometraje, robots, mitad humanos y mitad sintetizadores, alimentados por una increíble cantidad de energía, se contectan unos a otros en un trance eléctrico tanto como caótico. Dirigido por Filippe Lyra y William Paiva de Bam Studio.





